domingo, 7 de diciembre de 2014

Segundo domingo de Adviento

El hombre empieza a buscar y siente en su búsqueda que sólo no puede hacer nada.
Así él prepara su corazón para que pueda entrar en él lo divino, pues debido a que yo voy suprimiendo lo negativo, se llega a formar un espacio para lo divino.